martes, 11 de diciembre de 2012

TEXTO sobre LA CRISIS DE 1917


TEXTO sobre LA CRISIS DE 1917
A LOS OBREROS Y A LA OPINIÓN PÚBLICA:  ha llegado el momento de poner en práctica ,sin vacilación alguna, los propósitos anunciados por los represedntantes de la Unión General de Trabajadores y la Confederación Nacional del Trabajo en el manifiesto suscrito por estos organismos en el mes de marzo ultimo.
Durante el tiempo transcurrido desde esa fecha hasta el momento actual, la afirmación hecha por el proletariado al demandar como remedio a los males que padece España un cambio fundamental de régimen político,ha sido corroborada por la actitud que sucesivamente han ido adoptanqo importantes organismos nacionales desde la enérgica afirmación de la existencia de las Juntas de Defensa del Arma de Infantería, frente a los intentos de disolución de esos organismos por los Poderes públicos, hasta la Asamblea de Parlamentarios celebrada qn Barcelona el día 19 de Julio, y la adhesión a las conclusiones de esa asamblea de númerosós ayunta-mientos, que dan público testimonio de las ansias de renovación que exis-ten en todo el país. Durante los dias fabulosos en los cuales se han produ-cido todos estos acontecimientos, el proletariado español ha dado pruebas de serenidad y reflexión que tal vez hayan sido interpretadas por las oh-garquías que detentan el poder como maniféstaciones de falta de energía y de incomprensión de la gravedad de las circunstancias actuales.
Si tal idea se han formado los servidores de la monarquía española, se han engañado totalmente (...)Pedimos la constitución de un Gobierno provisional que asuma los poderes ejecutivo y moderador, y prepare, previas las modificaciones im-prescindibles en una legislación viciada, la celebración de elecciones sin-ceras de unas Cortes Constituyentes que aborden en plena libertad los problemas fundamentales de la Constitución política del país. Mientras no se haya conseguido este objeto, la organización obrera española se halla absolutamente decidida a mantenerse en su actitud de huelga.
lnstrucciones para la huelga. En el momento en que se reciba la orden de huelga, dada por los Comités Nacionales de la U.G.T. y del Partido Socialista, los obreros procederán a la paralización de todos los trabajos, de tal modo que el paro resulte completo, tomando las medidas necesa-rias para que se incorporen al movimiento los tranviarios, ferroviarios, cocheros, panaderos, ramo de alumbrado; obreros municipales, depen-dientes de comercio, etcétera.
Madrid, 12 de agosto de 1917. Por el Comité Nacional de la Unión General de Trabajádores: Francisco Largo CabalIero;vicepresldente; Daniel Anguiano, vice secretario, Por el Comité Nacional del Partioo Socialista: Julián Besteiro, vicepre-sidente; Andrés Saborit, vicesecretario.

lunes, 10 de diciembre de 2012

TEXTO:Ley de Mancomunidades


TEXTO:Ley de Mancomunidades
«Art. 1- Para fines exclusivamente administrativos que sean de la competencia de las provincias, podrán éstas mancomunarse. La iniciativa para procurado podrá partir del gobierno, de cualquiera de las Diputaciones Provinciales o de uno o de varios Ayuntamientos que reúnan el 10 % cuando menos de los habitantes de las respectivas provincias. [...)
En el mismo acuerdo, las Diputaciones determinarán y fijarán concretamente los recursos con que se habrán de contar sus presupuestos
Gaceta de Madrid , viernes 19 de diciembre de 1913.

viernes, 7 de diciembre de 2012

TEXTO ...MOCIÓN DE LA ASAMBLEA OBRERA DE TARRASA (21 DE JULIO DE 1909)


     Considerando que la guerra es una consecuencia fatal del régimen de producción capitalista: Considerando, además, que, dado el sistema español de reclutamiento del ejército, sólo los obreros hacen la guerra que los burgueses declaran..La asamblea protesta enérgicamente:
1. Contra la acción del gobierno español en Marruecos.
2. Contra los procedimientos de ciertas damas de la aristocracia, que insultaron el dolor de los reservistas, de sus mujeres y de sus hijos, dándoles medallas y escapularios, en vez de proporcionarles los medios de subsistencia con la marcha del jefe de familia.
3. Contra el envío a la guerra de ciudadanos útiles a la producción y, en general, indiferentes al triunfo de la cruz sobre la media luna, cuando se podrían formar regimientos de curas y frailes que, además de estar directamente interesados en el éxito de la religión católica, no llenen familia, ni hogar, ni son de utilidad alguna al país, y
4. Contra la actitud de los diputados republicanos que ostentando un mandato del pueblo no han aprovechado su inmunidad parlamentaria para ponerse al frente de las masas en su protesta contra la guerra:
Y compromete a la clase obrera a concentrar todas sus fuerzas, por si se hubiera de declarar la huelga general para obligar al gobierno a respetar los derechos que tienen los marroquíes a conservar intacta la independencia de su patria.
Clasificación:
El texto, de naturaleza política, es un fragmento del Manifiesto del Congreso de Tarrasa, realizado entre el 18 y el 20 de julio. El destinatario es público ya que se trata de un manifiesto, es decir un escrito público de la agrupación obrera de Tarrasa en este caso, en el que se exponen unos acuerdos. Tras la celebración de este congreso los socialistas llegaron a un compromiso con Solidaridad Obrera, que agrupaba a unos 130 sindicatos catalanes, y ambos grupos decretaron la huelga general y crearon un comité director de la misma. El contextohistórico del Manifiesto de Tarrasa es la crisis de 1909 que tiene una doble dimensión: por un lado es el punto álgido de la "cuestión marroquí", y por otro y también como consecuencia de ésta, supone el estallido de la "Semana Trágica".
Análisis y Comentario
En el Manifiesto se exponen las protestas de la clase obrera, reunida en la Asamblea de Tarrasa. Entre éstas destacan las siguientes denuncias:
- Que los hombres pobres tengan que pagar con sus vidas y la miseria de sus familias las minas del Rif.
- La hipocresía y cinismo de las damas de la aristocracia.
- La actitud de los diputados republicanos que no apoyaron las demandas del pueblo.
En el texto se destaca también el odio a la postura y la actitud de la Iglesia, firme sostén del régimen, al proponer que sean los curas y frailes que, además de estar directamente interesados en el éxito de la religión católica, “no tienen familia, ni hogar, ni son de utilidad alguna al país”, los que defiendan sus propios intereses en Marruecos, dentro del a línea clásica de anticlericalismo del movimiento obrero.
Por último, se enuncia la posibilidad de convocar una huelga general para obligar al gobierno a respetar los derechos que tienen los marroquíes a conservar intacta la independencia de su patria, recalcando así el carácter neocolonial de esta guerra.
La "cuestión marroquí comenzó inmediatamente después del desastre cubano. Tras la derrota colonial de 1898, los militares buscaron una compensación en la política africana, para ello tenían aliados en unos cuantos nostálgicos del pasado y sobre todo el apoyo de la Corona a quien interesaba mantener un ejército contento y más bien privilegiado, como fuerza de política interior. El mensaje de Alfonso XIII a los ejércitos, cuando sube al trono, expresa casi sin veladuras ese propósito. A partir de 1907 (después de la "Conferencia de Algeciras" -enero-abril de 1906- en la que se reconocen los intereses españoles en Marruecos) la intervención en Marruecos les facilitará la posibilidad de ocupar un primer plano en la vida nacional, de obtener ascensos, honores, mejor nivel e influencia en la política. A la Corona le interesaba, además, mantener esta empresa neocolonial en la que se entremezclaban en tomo al Rif los intereses del capitalismo financiero peninsular. El sultán dio las concesiones mineras de Melilla a compañías españolas, francesas y alemanas. Los obreros indígenas pidieron aumento de salario, al no concedérselo, atacaron a los obreros europeos y a las tropas españolas. La situación se agravó, en julio de 1909. Melilla estaba en peligro y el general Marina pedía refuerzos. Maura, jefe de gobierno, decidió enviar a los reservistas, lo que provocó revueltas en Madrid y Barcelona (aquí la "Semana Trágica") que trataban de impedir que las tropas embarcasen.
Es en este contexto en el que las Sociedades Obreras reunidas en el Congreso de Tarrasa 18-20 de julio) decretan una Huelga General. El Comité de Madrid fija el día 2 de agosto. En las Sociedades Catalanas se crea un comité para dirigir la huelga prevista para el 26 de julio y formado por Solidaridad Obrera, grupos anarquistas y socialistas. La huelga inicialmente pensada como protesta pacifica, al declararse el estado de Guerra y con el ejército en la calle, se ve trasformada en una forma insurreccional que se extendió a otros pueblos de Cataluña, con barricadas, asaltos a comercios y quema de conventos. El 29 de julio el ejército ocupa el centro de la ciudad de Barcelona y poco a poco controla los alrededores, logrando dominar la insurrección ya en los primeros días de agosto.
La represión del gobierno Maura fue muy dura (100 muertos, 500 heridos, 1000 encarcelados, 5 condenas de muerte). De las condenas a muerte sólo fue ejecutada la del anarquista Ferrer i Guardia. La insurrección fue calificada de separatista y utilizada para acallar las protestas contra la guerra en toda España. Estos sucesos aceleran la caída de Maura y el paso del gobierno liberal de Canalejas.
Mientras la huelga se extendía, el ejército español era diezmado en el "monte Gurugú" y la columna del general Pintos era destrozada en el "barranco del Lobo". En 1910 y 1911, pese a la hostilidad de la opinión pública, las tropas españolas siguieron operando en Marruecos. Finalmente, España, a remolque de Francia y con el apoyo inglés, firmó el tratado de 1912 que le otorgaba una zona de 28000 Km2, administrada por un jalifa y un alto comisario español; no se construiría ninguna fortificación en la costa africana y Tánger sería objeto de un régimen especial. De esta manera quedaba fijada la política española en Marruecos.
SIGNIFICADO
Aunque la huelga fue un fracaso y la represión muy dura la “Semana Trágica” supuso el desmoronamiento definitivo del turno de partidos y la caída de Maura. En este contexto también se producen los planteamientos críticos de la "vieja política", y, sobre todo, la fundación de la CNT: la federación regional catalana Solidaridad Obrera impulsó desde su Congreso en 1908 la necesidad de una organización de más penetración en todas las regiones, y bajo la exaltación producida por la Semana Trágica, el Congreso obrero de Barcelona decidió superar la Confederación Regional del Trabajo de Cataluña y constituyó la Confederación Nacional de Trabajadores en septiembre de 1911.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

TEXTO: LEY DE JURISDICCIONES

TEXTO: LEY DE JURISDICCIONES 
Don Alfonso XIII, por la gracia de Dios y la Constitución Rey de España(...)
Art. 3.º Los que de palabra o por escrito, por medio de la imprenta, grabado u otro medio mecánico de publicación, en estampas, alegorías, caricaturas, emblemas o alusiones injurien u ofendan clara o encubiertamente al Ejército o a la Armada o a instituciones, armas, clases o cuerpos determinados del mismo, serán castigados con la pena de prisión correccional(...)
Mandamos a todos los tribunales, justicias, jefes, gobernadores y demás autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplirá y ejecutará la presente ley en todas sus partes.
Dado en Palacio a veintitrés de marzo de mil novecientos seis. Yo el REY.
El Presidente del Consejo de Ministros, Segismundo Moret.

martes, 4 de diciembre de 2012

La guerra colonial en Marruecos. El desastre de Annual.


La guerra colonial en Marruecos. El desastre de Annual.
El desastre del 98 puso fin al imperialismo español en el momento en el que el moderno imperialismo de las potencias capitalistas industriales estaba en su apogeo. Tras el reparto de la mayor parte de África, el territorio de lo que hoy es Marruecos era una de las pocas regiones por repartir en el continente. Este hecho provocó importantes tensiones internacionales que están en el origen del camino que llevó a la primera guerra mundial.
Las potencias se reunieron en la Conferencia de Algeciras en 1906 y allí se acordó el reparto de Marruecos entre Francia, que se quedó la mayor parte del territorio, y España que se apoderó de la montañosa franja norte del país.
Muy pronto aparecieron los conflictos con los indígenas. Las cábilas del Rif se agruparon bajo el liderazgo de Abd-el-Krim. El ejército español, mal pertrechado y dirigido, sufrió importantes reveses desde un principio. El desastre del Barranco del Lobo, cerca de Melilla, fue un trágico ejemplo.

En 1912, Francia y España pactaron un nuevo reparto de Marruecos para mejor hacer frente a la resistencia de las cábilas rifeñas. Al acabar la I Guerra Mundial, se reiniciaron  las operaciones contra los rebeldes dirigidos por Abd-el-Krim.
El general Berenguer al frente de un ejército mal preparado y equipado. En este ejército destacaban los Regulares, tropas indígenas, y la Legión, fundada por Franco y Millán Astray a imagen de la Legión extranjera francesa.
En el verano de 1921, las tropas españolas se embarcaron en una acción mal planificada dirigida por el general Fernández Silvestre. Los choques que las cábilas rifeñas concluyeron con una retirada desordenada y la masacre de las tropas españolas. Se trataba del Desastre de Annual, que costó más de trece mil muertos, entre ellos el general Fernández  Silvestre.
El desastre de Annual provocó una terrible impresión en una opinión pública contraria a la guerra. Hubo grandes protestas en el país y los republicanos y socialistas se apresuraron a reclamar el abandono de Marruecos.
La presión de la opinión pública llevó a la formación de una comisión militar que investigara sobre los acontecimientos. Su resultado fue el Expediente Picasso, informe redactado por el General de División Juan Picasso. Pese a las trabas que le pusieron las compañías mineras interesadas en el dominio de Marruecos y altos cargos del gobierno y el ejército, el expediente ponía en evidencia enormes irregularidades, corrupción e ineficacia en el ejército español destinado en África.
El expediente no llegó a suponer responsabilidades políticas ni criminales. Antes de que la comisión del Congreso encargada de su estudio fuera a emitir su dictamen el 1 de octubre de 1923, el 13 de septiembre el general Miguel Primo de Rivera dio un golpe de estado y estableció una dictadura militar.

lunes, 3 de diciembre de 2012

La crisis de 1909 y 1917


La crisis de 1909 y 1917
La Semana Trágica de Barcelona (1909)

Barcelona, corazón en aquella época de la industrialización española, había vivido desde principios de siglo un gran auge de las movilizaciones obreras que había culminado en 1907 con la creación de Solidaridad Obrera, organización anarquista que nació como respuesta a la burguesa y nacionalista Solidaritat Catalana.
Alejandro Lerroux y su Partido Republicano Radical también se desarrollaron en la Ciudad Condal con un programa demagógico y anticlerical.
La Ley de Jurisdicciones de 1906 trajo un reforzamiento del anticlericalismo y antimilitarismo  en la ciudad. La política autoritaria del gobierno de Maura no ayudó a calmar los ánimos.
Sin embargo, fue la guerra de Marruecos, la que determinó el estallido de la Semana Trágica:
Los ataques de los habitantes del Rif contra los trabajadores españoles de una compañía minera llevó a la movilización de reservistas. Las protestas obreras pronto aparecieron en Barcelona y Madrid.
Los primeros choques militares se saldaron con el Desastre del Barranco del Lobo con más de mil doscientas bajas españolas. El día 26 de julio estalló la huelga general en Barcelona, convocada por Solidaridad Obrera y la UGT. Seiniciaron tres días de protestas, quemas de conventos, enfrentamientos con el ejército. La Semana Trágica tuvo un brutal coste humano: un centenar de muertos, heridos, destrucciones... La represión fue muy dura y culminó con el juicio sin garantías y la ejecución de Francisco Ferrer y Guardia, pedagogo anarquista y fundador de la Escuela Moderna.
La Semana Trágica se llevó por delante el programa reformista de Maura. Mientras el PSOE conseguía que Pablo Iglesias fuera elegido diputado en 1910, el liberal  José Canalejas llevó a cabo el último intento regeneracionista dentro del sistema de la Restauración. Sus acción reformista (servicio militar obligatorio en tiempos de guerra, ley del "candado", Ley de Mancomunidades que se vio finalmente frustrada en el Senado) acabó brutalmente con su asesinato por un anarquista en 1912. En adelante, podemos hablar de una crisis permanente de los partidos del turno.
La I Guerra Mundial dividió al país entre aliadófilos (liberales e izquierdas) y germanófilos (derechas conservadoras), pero trajo un periodo de prosperidad económica. España, neutral, pudo convertirse en abastecedora de muchos productos para los países contendientes.
La crisis de 1917
El mal reparto social de los beneficios del boom económico y la creciente inflación llevaron al estallido social y una profunda y compleja crisis en 1917. En ella podemos distinguir diversos aspectos:
  • Crisis militar. 
    El descontento entre los oficiales "peninsulares" ante los rápidos y, a veces inmerecidos, ascensos de los "africanistas" culminó con la creación de las Juntas de Defensa. El gabinete conservador de Eduardo Dato se plegó a la imposición de los militares y aceptó unas juntas que iban contra la disciplina militar y la subordinación del ejército al poder civil.
  • Crisis parlamentaria.
    Setenta diputados y senadores de la Lliga Regionalista, republicanos, socialistas e incluso algún miembro del partido liberal constituyeron en Barcelona unaAsamblea Nacional de Parlamentarios que demandó un cambio de gobierno y la convocatoria de Cortes Constituyentes.
  • Crisis social: la huelga general de 1917
    Convocada en agosto por CNT y UGT tuvo un amplio seguimiento en las ciudades y se saldó con un centenar de muertos y miles de detenidos.
La huelga general, sin embargo, trajo inmediatas consecuencias. Ante la amenaza de revolución obrera, las Juntas de Defensa abandonaron sus peticiones y apoyaron la represión contra los huelguistas. Por otro lado, la dimisión de Eduardo Dato y la formación de un gobierno de coalición con la participación de la Lliga Regionalista trajo la inmediata desactivación de la Asamblea de Parlamentarios.
La lucha social de clases se había convertido en el gran problema del país.
La crisis social y la lucha de clases en Barcelona
El fin de la I Guerra Mundial trajo una profunda crisis económica y social que inmediatamente desencadenó una gran conflictividad social en Barcelona (1919-1921)
Las huelgas y protestas alentadas por los anarquistas se encontraron con una dura represión del nuevo gobierno de Maura, que contaba con el pleno apoyo de la burguesía catalana. Para contrarrestar la "acción directa" de los anarquistas, el sector más duro de la patronal creó el denominado Sindicato Libre, grupo de pistoleros que actuó con el apoyo policial. La aplicación de la "Ley de Fugas", pura y simple ejecución sin juicio de los detenidos exacerbó aún más el conflicto.
La respuesta anarquista llegó en 1921 con el asesinato de Eduardo Dato, presidente del gobierno. Dos años después, el líder anarquista Salvador Seguí murió asesinado.