jueves, 8 de marzo de 2012

LA CONTROVERTIDA FIGURA DE ESPARTERO

"... Espartero es uno de esos hombres tradicionales que el pueblo acostumbra cargarse a las espaldas y son luego muy difíciles de descabalgar...Los méritos militares de Espartero son tan discutidos como indiscutible es su cortedad política... Conocido como jefe del Ayacuchismo, es un héroe verdaderamente extraordinario, cuyo bautizo histórico data de una derrota, en vez de datar de un triunfo... Espartero es conocido como el hombre que manda bombardear ciudades.
Durante sus tres años de dictadura había llegado a perder su autoridad hasta el punto de que su propio embajador en París conspiraba contra él con Cristina y Narváez...
Espartero huye luego de ciudad en ciudad, abandonado a cada paso de su retirada por parte de sus tropas. Al embarcarse en Cádiz esta ciudad le deseó feliz viaje pronunciándose también contra él...Fue cayendo de la idolatría al entusiasmo, del entusiasmo a la lealtad, de la lealtad al respeto, del respeto a la indiferencia, de la indiferencia al desprecio, del desprecio a la indignación y de la indignación al mar.
¿Cómo, pues, puede haberse convertido de nuevo en el Salvador de la Patria?"

Cit. MARX y ENGELS, Revolución en España, 1973.
LA CONTROVERTIDA FIGURA DE ESPARTERO

miércoles, 7 de marzo de 2012

BALMES, J. Escritos políticos, 1847

"El partido progresista en 1840, sintiéndose débil , buscó un apoyo, identificó su suerte con la de un soldado: error fatal, casi siempre sin remedio. La fuerza vive de la fuerza y en llegando a este punto, no suele haber otro recurso que abrazarse con el ídolo para vivir o morir con él. Espartero era, sin duda, de escasa comprensión política; pero aun así y todo, era una necesidad para el partido que le había decretado ovaciones y encumbrado a la regencia...”

BALMES, J. Escritos políticos, 1847

martes, 6 de marzo de 2012

PROGRAMA POLÍTICO DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO DE 1840

“El partido reaccionario (partido moderado), cuyo sistema patentiza los principios proclamados hasta hoy por sus defensores , bajo el falso título de constitucionales, aceptó obligado por las circunstancias la Constitución de 1837 producto de la soberanía nacional, pero se propuso minar por su cimiento el edificio que se había construido con leyes contrarias a su verdadero espíritu...

Y si volvemos los ojos a esa llamada ley de Ayuntamientos tan abiertamente contraria a la Constitución, ¿no vemos sancionada en ella una coacción inmoral a la votación de los concejales, dado que todos sus acuerdos habían de ser visados por el jefe político quien podía fulminar persecuciones contra aquel que votase en un sentido contrario a las miras del gobierno?

La soberanía nacional ha sido y es nuestro principio de gobierno...

Igual predilección reclama la venta de los bienes nacionales, incluso los cuantiosos del clero secular, no sólo por su importancia e influencia sobre el crédito, sino como garantía del régimen constitucional... Reconocida la necesidad de enajenar los bienes del clero secular y de abolir el odiado diezmo y la primicia, es indispensable proveer el mantenimiento del culto de un modo capaz de conservar a sus venerables ministros...

Tales son, en suma, las brevísimas indicaciones sobre los abusos que entorpecen nuestra regeneración y reformas que pudieran adoptarse.”

Manifiesto de la Junta de Madrid, 12 de octubre de 1840.

PROGRAMA POLÍTICO DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO DE 1840.

lunes, 5 de marzo de 2012

La regencia de Espartero(1840-1843)

En 1841, Espartero forzó la salida de España de la regente María Cristina y se proclamó regente a su vez. Su acción de gobierno fue poco acertada. Su liberalismo le impulsó a liberalizar el comercio de tal modo, que perjudicó gravemente a la industria nacional, que no podía resistir la competencia extranjera.
La ruina del ramo textil catalán, a causa de las importaciones de Inglaterra, desencadenó una rebelión en Barcelona que fue violentamente reprimida (1842). Los antiguos camaradas de armas de Espartero se volvieron contra él, y no tardó en estallar una rebelión en Sevilla. 
El general Ramón María de Narváez (1800-1868) derrotó al regente en Torrejón de Ardoz (1843), le obligó a exiliarse y se hizo con el poder. De inmediato se declaró la mayoría de edad de Isabel II (1830-1904), que por entonces contaba sólo 13 años. Comenzaba así un período moderado, que se extendió hasta 1868, y que se caracterizó por la reorganización territorial (la actual división provincial se había establecido en 1833) y administrativa, las reformas legales y una prosperidad que se alimentó gracias a la implantación del proteccionismo, y que se hizo más patente a partir de 1854. En 1848 se inauguró el primer ferrocarril. La riqueza se fue concentrando en la periferia, donde se consolidó la burguesía, en tanto las regiones centrales se empobrecían paulatinamente. En definitiva, en este período el país registró cambios notables que a su vez promovieron transformaciones sociales, pero las condiciones de pobreza seguían predominando. La población sobrepasaba ya los 15 millones de habitantes: había censados más de 250.000 pobres de solemnidad y dos millones de jornaleros agrícolas, que representaban el estrato social más mísero; pero vastos sectores del país padecían también escasez.
Baldomero Espartero (imagen izquierda)

En 1845, Narváez inspiró la reforma de la Constitución de 1837 en un sentido conservador se atribuía la soberanía nacional al rey y a las Cortes, no al pueblo, y el cuerpo electoral venía a ser el l % de la población , que atenuó o al menos retrasó en España los efectos de la Revolución francesa de 1848. Tras el conflicto con la Iglesia a raíz de la desamortización, las relaciones se normalizaron en virtud del Concordato de 1851. Los moderados admitían difícilmente la oposición y gobernaban con criterio monopolístico y excluyente. 
La corrupción estaba generalizada y llegaba a la propia corte. Isabel II, obligada por razones de Estado a casarse con su primo Francisco de Asís, notorio homosexual, se entregó sucesivamente a varios amantes, alguno de los cuales intervino en política sin el menor reparo. El malestar nacional convergió en el pronunciamiento del general Leopoldo O'Donnell (1800-1867) en 1854, conocido como "la Vicalvarada" (por haberse producido en la localidad madrileña de Vicálvaro). Aunque fracasó, obtuvo amplia adhesión de las capas populares, que protagonizaron disturbios en Madrid en lo que fue una versión local y suavizada de la Revolución de 1848. La situación no se remedió ni siquiera volviendo a llamar a Espartero. O'Donnell acabó accediendo a la jefatura del gobierno (1858) e inauguró una breve etapa de estabilidad, de la que fue artífice ideológico Antonio Cánovas del Castillo (1828-1897). 
Fue el llamado gobierno de la Unión liberal. En parte por la momentánea superación de los problemas internos y en parte por mantener ocupados a los militares y por ceder a la moda imperialista europea, se produjo en esta época una intervención armada en Africa. Tomando como pretexto ciertos incidentes registrados en Ceuta, las tropas españolas invadieron Marruecos (1859-1860). En esta campaña descolló el general Juan Prim y Prats (1814-1870), artífice de la victoria de los Castillejos, a la que siguieron la rendición de Tetuán y la victoria de Wad Ras, que puso fin a las operaciones.

domingo, 4 de marzo de 2012

Biografía de María Cristina de Borbón

María Cristina de Borbón
Reina consorte y regente de España (Palermo, Sicilia, 1806 - El Havre, Francia, 1878). Era hija del rey de Nápoles, Francisco I; siendo muy joven se convirtió en la cuarta esposa de su tío Fernando VII de España. En 1830 le dio a éste la descendencia que no había tenido de enlaces anteriores, que resultó ser una niña (la futura Isabel II); oportunamente, el rey había publicado poco antes la Pragmática Sanción, aprobada en 1789, por la que la Casa de Borbón restauraba las prácticas sucesorias tradicionales de Castilla, permitiendo el acceso al Trono de las mujeres.
María Cristina luchó por asegurar la sucesión para su hija frente a las expectativas que había despertado la posibilidad de que el rey muriera sin descendencia en su hermano Carlos María Isidro, cabeza visible de la facción ultrarrealista de la corte. Por su parte, Cristina adoptó una postura aperturista hacia la oposición liberal, con la que había tenido prometedores contactos cuando atravesaba Francia en su viaje hacia España.
Aprovechando una enfermedad del rey en 1832, losultras le hicieron firmar un codicilo anulando su anterior disposición sucesoria y restaurando la Ley Sálica; pero tal rectificación fue a su vez anulada cuando Fernando VII recobró la salud. La inevitable confrontación estalló al morir el rey en 1833, dejando como heredera a una niña de tres años y como regente durante su minoría de edad a su madre María Cristina.
La rebelión de los absolutistas, agrupados en el bando carlista, dio lugar a siete años de guerra civil (1833-40), que obligaron a María Cristina a buscar apoyo entre los liberales para garantizar el Trono de Isabel. Contando con el reconocimiento de Francia e Inglaterra, María Cristina fue avanzando hacia una monarquía constitucional a medida que se lo demandaba la presión liberal.
En 1834 llamó a gobernar al moderado Martínez de la Rosa, quien dictó una amnistía para los liberales perseguidos por el régimen absolutista y puso en marcha unas primeras Cortes electivas mediante el Estatuto Real de aquel año. La presión combinada de los movimientos populares y de los pronunciamientos militares, unida a la necesidad de reforzar el bandocristino en la guerra contra los carlistas, determinaron la caída de aquel gabinete y la llamada al poder del progresista Mendizábal (1835), que puso en marcha la desamortización de los bienes de la Iglesia.

Aprovechando su prestigio militar, Espartero se erigió en líder de los liberales progresistas y en 1840 dio un golpe por el que derrocó a la regente, asumiendo él mismo la Regencia del Reino al año siguiente. María Cristina y su marido tuvieron que exiliarse en París, desde donde organizaron conspiraciones con los moderados para recuperar el poder; fracasado un primer intento, obra de Diego de León (1841), por fin el golpe de Estado del general Narváez declaró la mayoría de edad anticipada de Isabel II y permitió a la reina madre regresar a España (1843).En 1836 se produjo el «Motín de los sargentos» de La Granja, que condujo a la liquidación del régimen del Estatuto Real; tras un breve periodo de vigencia de la Constitución de 1812, los progresistas elaboraron una nueva Constitución liberal en 1837. Bajo aquel régimen consiguió el general Espartero derrotar por fin a los carlistas en 1839-40. Entretanto, María Cristina se había hecho impopular, tanto por sus inequívocas inclinaciones políticas conservadoras, como por su matrimonio morganático con un guardia de su escolta llamado Fernando Muñoz, con quien tuvo varios hijos y emprendió los más turbios negocios.
Desde la sombra siguió ejerciendo gran influencia en la corte, organizó los matrimonios reales, nombró a su marido duque de Riánsares y se enriquecieron ambos participando en toda clase de negocios. Eso explica su descrédito creciente, que se manifestó cuando, durante una nueva revolución progresista en 1854, fue saqueado su palacio madrileño y posteriormente secuestrados sus bienes por el gobierno de Espartero. Tras la caída de éste en 1856 regresó ocasionalmente a España, pero ya no influyó directamente en los asuntos políticos.

sábado, 3 de marzo de 2012

TEXTO con cuestiones guiadas Exposición de D.Juan Alvarez de Mendizábal a S. M. La reina Gobernadora


TEXTO con cuestiones guiadas
Señora: vender la masa de bienes que han venido a ser propiedad de la nación no es tan sólo una promesa solemne y dar una garantía positiva a la Deuda Nacional por medio de una amortización exactamente igual al producto de las rentas; es abrir una fuente abundantísima de felicidad publica; vivificar una riqueza muerta; desobstruir los canales de la industria y de la circulaci6n; apegar al país por el amor natural y vehementemente a todo lo propio; ensanchar la patria, crear nuevos y firmes vínculos que liguen a ella; es, en fin, identificar con el trono excelso de Isabel II, símbolo del orden y de la libertad. No es, Señora, ni una tría especulación mercantil, ni una mera operación de crédito ( ) es un elemento de animación, de vida y de ventura para España . Es si puedo explicarme así, el complemento de su resurrección política.
El decreto que voy a tenerla honra de someter a la augusta aprobación de V M. sobre la venta de esos bienes adquiridos ya por la nación, así como en su resultado material, ha de producir el beneficio de minórar la fuerte suma de la Deuda Pública, es menester que en su tendencia, en su objeto y aun en los medios por donde aspire a aquel resultado, se enlace, se encadene, se funde en la alta Idea de crear una copiosa familia de propietarios cuyos goces y cuya existencia se apoye principalmente en el triunfo completo de nuestras actuales instituciones.
Artículo 1.' Ouedan declarados en venta desde ahora todos los bienes raíces de cualquier clase que hubiesen pertenacido a las comunidades y corporaciones religiasas extinguidas, y los de los que hayan sido adjudicados a la nación por cualquier título o motivo, y también todos los que en adelante lo fueren desde el acto de su adjudícación.
ArtIculo 2.' Se exceptúan de esta medida general los edificios que el gobierno desrine para el servicio público o para conservar monumentos de las artes o para honrar la memoria de hazañas nacionales (--)