sábado, 15 de junio de 2013
TEXTO: Artículo publicado en Die Post, diario pangermanista, el 24 de febrero de 1914.”
“Francia aún no está preparada para el combate; Inglaterra vive atormentada por dificultades interiores y coloniales. Rusia teme mucho la guerra, porque tiene miedo de una revolución interior. Vamos a esperar que nuestros adversarios estén dispuestos o debemos aprovecharnos del momento favorable para provocar la decisión He aquí la difícil cuestión que se trata de resolver.
El ejército austríaco es todavía fiel y útil; Italia está todavía fuertemente comprometida con la Triple Alianza e incluso si prefiere aún, por el momento, el mantenimiento de la paz, para curar las heridas de la última guerra, sabe sin embargo muy bien, que si Alemania es derrotada, ella será entregada sin remedio a la violencia de Francia y de Inglaterra y perderá su posición independiente en el Mediterráneo; se mantendrían, pues, hoy por hoy fielmente a nuestro lado. Podemos, igualmente, contar llegado el caso, con Turquía y Rumania. Tenemos así todas las de gana podríamos dirigir los mandos de la política europea, mediante una ofensiva decidida, y podríamos asegurar nuestro porvenir.
Esto no quiere decir que debamos provocar la guerra, pero allí donde se produzca un conflicto de intereses (...) no deberíamos retroceder, sino hacerlo depender de la guerra y comenzar ésta por una ofensiva resuelta; poco importa el pretexto, pues no es de esto de lo que se trata, sino de todo nuestro porvenir, que está en juego.
Artículo publicado en Die Post, diario pangermanista, el 24 de febrero de 1914.”
viernes, 14 de junio de 2013
TEXTO: J.A.C. Brown. Técnicas de persecución. De la propaganda al lavado de cerebro.
“Un error fundamental (durante
la I Guerra Mundial) fue el de mostrar al adversario
a la luz del ridículo, forma de propaganda a
la que se consagraron con ahínco las revistas
humorísticas de Austria y Alemania; y fue errónea
porque cuando daba realmente en el blanco servía
para que nuestros hombres se formasen una impresión
completamente equivocada del enemigo; porque el soldado
alemán bajo la impresión directa de la
capacidad de resistencia del adversario, comprobaba
que había sido engañado hasta aquel momento."
J.A.C. Brown. Técnicas de persecución. De la propaganda al lavado de cerebro.
J.A.C. Brown. Técnicas de persecución. De la propaganda al lavado de cerebro.
jueves, 13 de junio de 2013
TEXTO: J. M. Winter. La Primera Guerra Mundial.
"Vivir en París durante la Primera Guerra
Mundial era más o menos como vivir en la línea
del frente. (...)
Durante la guerra, París era un lugar peligroso para vivir. El problema fundamental eran los bombardeos enemigos. (...) Un segundo peligro era la presencia en la ciudad de talleres y fábricas de armamentos. Cuando se producían accidentes, bloques enteros de apartamentos quedaban reducidos a escombros. (...)
En general, durante la guerra la vida en París era gris y monótona. Se restringía el uso de la iluminación pública y la privada, y había tan poco carbón para la calefacción hogareña que durante mucho tiempo perduró el recuerdo de los inviernos pasados temblando de frío. (...)
Lo único que no se racionaba era la diversión. Tras una suspensión inicial, en 1914, los cines y los teatros fueron abriendo, poco a poco. El Moulin Rouge (...) reabrió sus puertas el 28 de noviembre de 1914, con una serie de actos patrióticos."
J. M. Winter. La Primera Guerra Mundial.
Durante la guerra, París era un lugar peligroso para vivir. El problema fundamental eran los bombardeos enemigos. (...) Un segundo peligro era la presencia en la ciudad de talleres y fábricas de armamentos. Cuando se producían accidentes, bloques enteros de apartamentos quedaban reducidos a escombros. (...)
En general, durante la guerra la vida en París era gris y monótona. Se restringía el uso de la iluminación pública y la privada, y había tan poco carbón para la calefacción hogareña que durante mucho tiempo perduró el recuerdo de los inviernos pasados temblando de frío. (...)
Lo único que no se racionaba era la diversión. Tras una suspensión inicial, en 1914, los cines y los teatros fueron abriendo, poco a poco. El Moulin Rouge (...) reabrió sus puertas el 28 de noviembre de 1914, con una serie de actos patrióticos."
J. M. Winter. La Primera Guerra Mundial.
miércoles, 12 de junio de 2013
TEXTO: Carta de un estudiante alemán desde el frente. Enero de 1915.
“Una y otra vez quiero deciros algo: vosotros, que permanecéis en la patria, no olvidéis cuán horrible es la guerra. No dejéis, de rezar. Actuad con seriedad. Abandonad toda superficialidad. Arrojad de teatros y conciertos a los que ríen y bromean mientras sus defensores sufren y se desangran y mueren. De nuevo he vivido durante tres días (del 1 al 4 de enero) la más sangrienta y horrible batalla de la historia, a docientos metros del enemigo, en una trinchera provisional excavada a toda pria. Durante tres días y tres noches han caído granadas y más granadas: etallidos, silbidos, sonidos guturales, gritos y gemidos ¡Malditos aquellos que nos condujeron a esta guerra!”
Carta de un estudiante alemán desde el frente. Enero de 1915.
martes, 11 de junio de 2013
Texto: Bertrand Russell. Autobiografía.
“Durante los calurosos días de finales de julio, yo estaba en Cambridge, discutiendo la situación con todo el mundo. Consideraba imposible creer que Europa estuviese tan loca como para precipitarse a la guerra, pero yo estaba convencido de que, si llegaba a haber guerra, Inglaterra se vería involucrada. Yo deseaba vivamente que Inglaterra permaneciera neutral, para lo que recogí firmas de un amplio número de profesores y compañeros para una declaración que, a tal efecto, apareció en el Manchester Guardian. El día que la guerra fue declarada, casi todos ellos cambiaron de pensar. Eché la tarde paseando por las calles, especialmente en las cercanías de Trafalgar Square, observando a un entusiasmado gentío que me hacía a mí mismo sensible a tales emociones. (...) Yo había supuesto ingenuamente lo que la mayoría de los pacifistas afirmaban: que las guerras eran una imposición de gobiernos despóticos y maquiavélicos sobre una población que las rechazaba. (...)”
Bertrand Russell. Autobiografía.
lunes, 10 de junio de 2013
Texto: Movilización del ejército francés. 2 de agosto de 1914.
“A la nación francesa:
Desde hace algunos días el estado de Europa se ha agravado considerablemente, pese a los esfuerzos de la diplomacia. El horizonte se ha ensombrecido.
En estos momentos, la mayoría de las naciones han movilizado sus fuerzas. Incluso los países protegidos por la neutralidad han creído que era su deber adoptar esta medida a título de precaución (...).
Solícito de su responsabilidad, sintiendo que faltaría a un sagrado deber si dejase las cosas en tal estado, el Gobierno acaba de firmar el decreto que imponen las circunstancias.
La movilización no es la guerra. En las circunstancias actuales, al contrario, se nos aparece como el mejor medio para asegurar una paz honrosa (...).
En este momento no hay partidos; sólo existe la Francia eterna, la Francia pacífica y resuelta, la Francia del derecho y de la justicia, eternamente unida en la calma, la vigilancia y la dignidad.
Firmado por el presidente de la República, Raymond Poincaré, y por el presidente del Consejo, René Viviani, el 2 de agosto de 1914."
Desde hace algunos días el estado de Europa se ha agravado considerablemente, pese a los esfuerzos de la diplomacia. El horizonte se ha ensombrecido.
En estos momentos, la mayoría de las naciones han movilizado sus fuerzas. Incluso los países protegidos por la neutralidad han creído que era su deber adoptar esta medida a título de precaución (...).
Solícito de su responsabilidad, sintiendo que faltaría a un sagrado deber si dejase las cosas en tal estado, el Gobierno acaba de firmar el decreto que imponen las circunstancias.
La movilización no es la guerra. En las circunstancias actuales, al contrario, se nos aparece como el mejor medio para asegurar una paz honrosa (...).
En este momento no hay partidos; sólo existe la Francia eterna, la Francia pacífica y resuelta, la Francia del derecho y de la justicia, eternamente unida en la calma, la vigilancia y la dignidad.
Firmado por el presidente de la República, Raymond Poincaré, y por el presidente del Consejo, René Viviani, el 2 de agosto de 1914."
Movilización del ejército francés. 2 de agosto de 1914.
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