“Pero la competencia
entre exportadores alemanes e ingleses era muy dura
en casi todos los mercados europeos (...)
En 1898, las compras efectuadas por Francia en Alemania
llegaban apenas a los tres quintos de las que eran efectuadas
por ella en Gran Bretaña; en 1913, las importaciones
alemanas e inglesas se encontraban casi al mismo nivel.
En Bélgica, donde, en 1898, eran más importantes
las importaciones inglesas que las alemanas, ahora las
alemanas sobrepasaban en 200 millones de francos belgas
a las inglesas.
Los holandeses compraron, en 1913, 1.051 millones de
florines de mercancías alemanas, y solamente
356 millones de mercancías inglesas.
En Italia, donde el comercio inglés (...) había
conservado clara preponderancia hasta finales del siglo
XIX, la situación se había invertido;
las importaciones alemanas (626 millones de liras) sobrepasaron
en 50 millones de liras en 1912 a las importaciones
inglesas.
En Rusia, las importaciones alemanas (...) llegaban
al cuádruplo de las importaciones inglesas.
Por último, las supremacía del comercio
alemán sobre el inglés, desde 1890 en
Rumanía y desde 1901 en Serbia, se extendió
en 1911 a Bulgaria.”
Pierre Renouvin. Historia de las relaciones
internacionales.
jueves, 20 de junio de 2013
miércoles, 19 de junio de 2013
TEXTO: Manifiesto de Zimmerwald. 7 de septiembre de 1915.
El proletariado socialista
ha luchado durante largos años contra el militarismo.
Pero los partidos socialistas y las organizaciones obreras de algunos países, pese a haber contribuido a la elaboración de estas decisiones, se han desentendido, desde el comienzo de la guerra , de las obligaciones que aquellas implicaban.
¡Proletarios!
Desde el desencadenamiento de la guerra habéis puesto todas vuestras fuerzas, todo vuestro valor y vuestra resistencia al servicio de las clases poseedoras para mataros los unos a los otros. Es necesario que hoy volváis al campo de la lucha de clases y actuéis por vuestra propia causa, por el sagrado objetivo del socialismo, por la emancipación de los pueblos oprimidos y de las clases sometidas.”
Manifiesto de Zimmerwald. 7 de septiembre de 1915.
Pero los partidos socialistas y las organizaciones obreras de algunos países, pese a haber contribuido a la elaboración de estas decisiones, se han desentendido, desde el comienzo de la guerra , de las obligaciones que aquellas implicaban.
¡Proletarios!
Desde el desencadenamiento de la guerra habéis puesto todas vuestras fuerzas, todo vuestro valor y vuestra resistencia al servicio de las clases poseedoras para mataros los unos a los otros. Es necesario que hoy volváis al campo de la lucha de clases y actuéis por vuestra propia causa, por el sagrado objetivo del socialismo, por la emancipación de los pueblos oprimidos y de las clases sometidas.”
Manifiesto de Zimmerwald. 7 de septiembre de 1915.
martes, 18 de junio de 2013
TEXTO: Léon Jouhaux, anarcosindicalista de la CGT francesa. 4 de agosto de 1914.
“Nosotros no hemos querido esta
guerra. Los que la han desencadenado, déspotas
con propósitos sanguinarios, con sueños
de hegemonía universal, recibirán su castigo.
No solo el estertor de los moribundos, los clamores
de los sufrimientos de los heridos subirán hasta
ellos como reprobación universal, sino el relámpago
de odio que se encenderá en las miradas de las
madres, de los huérfanos y de las viudas.”
Léon Jouhaux, anarcosindicalista de la CGT francesa. 4 de agosto de 1914.
Léon Jouhaux, anarcosindicalista de la CGT francesa. 4 de agosto de 1914.
lunes, 17 de junio de 2013
TEXTO: Jean Jaurés. Discurso en Lyon. 23 de julio de 1914.
“No hay más
que una posibilidad de mantener la paz y salvar la civilización,
la de que el proletariado reúna todas sus fuerzas
y que todos los proletarios franceses, ingleses, alemanes,
italianos y rusos pidamos a esos millones de soldados
que se junten para que el latido unánime de sus
corazones aleje la horrible pesadilla.”
Jean Jaurés. Discurso en Lyon. 23 de julio de 1914.
Jean Jaurés. Discurso en Lyon. 23 de julio de 1914.
domingo, 16 de junio de 2013
La Triple Alianza (fragmento del Tratado).
“Sus Majestades
el Emperador de Austria y Rey de Hungría, el
Emperador de Alemania, Rey de Prusia, y el Rey de Italia,
animados del deseo de aumentar las garantías
de la paz general, de fortificar el principio monárquico
(...), han acordado la conclusión de un tratado
(...).
Art. 1. (...) se comprometen recíprocamente paz y amistad, y no entrarán en alianza o compromiso alguno dirigido contra cualquiera de sus Estados (...).
Art. 2. En caso de que Italia, sin mediar provocación directa por su parte, fuese atacada por Francia por cualquier motivo, las otras dos Partes contratantes estarán dispuestas a prestar a la Parte atacada socorro y ayuda con todas sus fuerzas. La misma obligación incumbirá a Italia en caso de una agresión, no directamente provocada, de Francia contra Alemania.
Art. 3. Si una o dos de las Altas Partes contratantes, sin provocación directa por su parte, llegasen a ser atacadas y a encontrarse empeñadas en una guerra con dos o más grandes potencias no firmantes del presente tratado, el casus foederis se presentará simultáneamente para todas las Altas Partes contratantes.”
Art. 6 Las Altas Partes contratantes se prometen recíprocamente el secreto, tanto sobre el contenido como sobre la existencia del presente tratado.
Art. 7 El presente tratado se mantendrá en vigor durante el período de cinco años (...).
Hecho en Viena, el 20 de mayo de 1882.
Art. 1. (...) se comprometen recíprocamente paz y amistad, y no entrarán en alianza o compromiso alguno dirigido contra cualquiera de sus Estados (...).
Art. 2. En caso de que Italia, sin mediar provocación directa por su parte, fuese atacada por Francia por cualquier motivo, las otras dos Partes contratantes estarán dispuestas a prestar a la Parte atacada socorro y ayuda con todas sus fuerzas. La misma obligación incumbirá a Italia en caso de una agresión, no directamente provocada, de Francia contra Alemania.
Art. 3. Si una o dos de las Altas Partes contratantes, sin provocación directa por su parte, llegasen a ser atacadas y a encontrarse empeñadas en una guerra con dos o más grandes potencias no firmantes del presente tratado, el casus foederis se presentará simultáneamente para todas las Altas Partes contratantes.”
Art. 6 Las Altas Partes contratantes se prometen recíprocamente el secreto, tanto sobre el contenido como sobre la existencia del presente tratado.
Art. 7 El presente tratado se mantendrá en vigor durante el período de cinco años (...).
Hecho en Viena, el 20 de mayo de 1882.
La Triple Alianza
(fragmento del Tratado).
sábado, 15 de junio de 2013
TEXTO: Artículo publicado en Die Post, diario pangermanista, el 24 de febrero de 1914.”
“Francia aún no está preparada para el combate; Inglaterra vive atormentada por dificultades interiores y coloniales. Rusia teme mucho la guerra, porque tiene miedo de una revolución interior. Vamos a esperar que nuestros adversarios estén dispuestos o debemos aprovecharnos del momento favorable para provocar la decisión He aquí la difícil cuestión que se trata de resolver.
El ejército austríaco es todavía fiel y útil; Italia está todavía fuertemente comprometida con la Triple Alianza e incluso si prefiere aún, por el momento, el mantenimiento de la paz, para curar las heridas de la última guerra, sabe sin embargo muy bien, que si Alemania es derrotada, ella será entregada sin remedio a la violencia de Francia y de Inglaterra y perderá su posición independiente en el Mediterráneo; se mantendrían, pues, hoy por hoy fielmente a nuestro lado. Podemos, igualmente, contar llegado el caso, con Turquía y Rumania. Tenemos así todas las de gana podríamos dirigir los mandos de la política europea, mediante una ofensiva decidida, y podríamos asegurar nuestro porvenir.
Esto no quiere decir que debamos provocar la guerra, pero allí donde se produzca un conflicto de intereses (...) no deberíamos retroceder, sino hacerlo depender de la guerra y comenzar ésta por una ofensiva resuelta; poco importa el pretexto, pues no es de esto de lo que se trata, sino de todo nuestro porvenir, que está en juego.
Artículo publicado en Die Post, diario pangermanista, el 24 de febrero de 1914.”
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