jueves, 22 de mayo de 2014
miércoles, 21 de mayo de 2014
martes, 20 de mayo de 2014
La intervención extranjera en la guerra civil
La
intervención extranjera en la guerra civil
El estallido de la guerra civil enjulio de 1936 puso de
manifiesto que España estaba en peligro inminente de anarquía; pero también
podríamos calificar de anárquico el sistema internacional contemporáneo. Las
cinco grandes potencias más interesadas en España ‑Gran Bretaña, Francia,
Alemania, Italia y la Unión Soviética‑ perseguían todas ellas fines: diferentes
y a la vez conflictivos.
[ ... ]
En todo caso, desde 1936 a 1939, el efecto de la
intervención extranjera en el curso de la guerra civil española y el efecto de
ésta sobre el curso de las relaciones entre las grandes potencias europeas
fueron ambos aspectos importantes de la larga crisis de treinta años que produjo
dos guerras mundiales. El episodio español expone todas las llagas de esa crisis
e ilumina los problemas del nacionalismo, la democracia, el fascismo, el
capitalismo, el comunismo y la rivalidad de las grandes potencias de nuestro
tiempo.
Whealey, Robert H. (1973): «La intervención extranjera
en la guerra civil española», Carr, Raymond (ed.): Estudios sobre la República y
la Guerra Civil española, Barcelona, Ariel, p. 266‑271 y 295.
lunes, 19 de mayo de 2014
La dimensión internacional de la Guerra Civil
La dimensión
internacional de la Guerra Civil
La guerra española fue el acontecimiento más importante y
complejo del panorama internacional europeo de los años 30, antes de la
expansión de la Alemania nazi.
La relación de cada una de las potencias y países
interesados en la guerra española fue bastante individual y diferenciada. La más
neutral de ellas fue Gran Bretaña, cuyo gobierno no deseaba tomar ninguna parte
en la contienda. Dentro del gobierno británico hubo división de opiniones: los
conservadores ciertamente no deseaban la derrota de Franco, mientras que para
los laboristas la guerra española llegó a ser un tema candente a favor del lado
opuesto. Pero oficialmente se mantuvo la neutralidad.
La situación de Francia era más complicada. En París había
un gobierno del Frente Popular, con evidente simpatía por los republicanos el
gobierno francés había llegado a depender en su estrategia internacional de la
Gran Bretaña y no actuaba de modo independiente. Por eso pronto aceptó la
postura inglesa y cooperó en la formación del
«Comité de No Intervención»
[ ... ] y las derechas francesas amenazaron al gobierno
con el espectro de una guerra civil en Francia si se ayudaba a los republicanos
[ ... ]
De los dictadores que intervinieron en España, el más firme
y resuelto fue Mussolini. El interés del gobierno italiano en la guerra española
estuvo motivado en parte por razones políticas, pero ante todo por razones
estratégicas -la ambición del fascismo italiano de crear un “mare nostrum” en el
Mediterráneo‑ [ ... ]
La política de Hitler fue más mesurada y también más
cínica. Ciertamente deseaba evitar la victoria de un régimen izquierdista en
España, y envió ayuda importante a los nacionales ‑sobre todo la Legión Condor‑,
pero el aspecto más importante de la guerra española para Hitler fue su utilidad
como factor de diversión. El conflicto de España alejaba la atención
internacional de la Europa central, donde Hítler estaba embarcado en un proceso
de rearme extenso y rápido.
Dos factores parecen haber impulsado a Stalin a intervenir
en España: uno de ellos fue la situación geoestratégica del país que no quería
abandonar a las potencias fascistas, y de otro, el hecho de que la revolución
colectivista en la zona republicana había dado origen a la única revolución
social ocurrida fuera de la URSS
Payne, Stanley (1996): «La dimensión internacional de la
Guerra Civil», ABC, 18‑7‑96, p. 58‑59.
viernes, 16 de mayo de 2014
Conquista de Badajoz: lucha a muerte y represión
Conquista de
Badajoz: lucha a muerte y represión
«Badajoz estaba defendida por el coronel Ildefonso
Puigdendolas, con unos 8.000 milicianos inexpertos.
Después de una mañana de bombardeo de la artillería, se
ordenó el ataque a media tarde del 14 de agosto. La 16.ª compañía de
la 4.ª bandera de la Legión se lanzó contra la puerta de la Trinidad,
cantando, en el momento del avance, su himno, en el que proclaman que su novia
es la muerte. En el primer asalto fueron rechazados por las ametralladoras de
los milicianos. Pero, al segundo, los legionarios consiguieron abrirse paso,
matando a sus enemigos a bayonetazos.
Habían conseguido entrar, aunque, de la fuerza de asalto,
sólo sobrevivieron un capitán, un cabo y catorce legionarios. Al mismo tiempo,
otra columna de legionarios asaltaba las murallas próximas a la puerta del
Pilar. Entonces la batalla continuó en las calles. Las dos fuerzas atacantes se
encontraron en la plaza de la República, bajo la sombra de la catedral, y la
lucha cuerpo a cuerpo continuó hasta la noche. Badajoz quedó sembrada de
cadáveres. El coronel Puigdendolas huyó a Portugal. Los legionarios mataron a
todo el que llevaba armas, incluso a unos milicianos que estaban en las gradas
del altar mayor de la catedral. La plaza de toros se convirtió en campo de
concentración. Muchos milicianos, y todavía más carabineros, fueron fusilados
por orden de Yagüe.»
H. THOMAS: La Guerra Civil
española. Madrid, 1979
miércoles, 14 de mayo de 2014
21.- La supresión de la coeducación
21.- La supresión de la coeducación
“Las
disposiciones de la Junta de Defensa Nacional, encaminadas a la moralización de
las costumbres, suprimieron la coeducación en los centros de enseñanza
secundaria y similares. En las poblaciones donde existe más de un Instituto, se
transforma uno en Instituto femenino. Cuando el triunfo seguro del glorioso
Ejército nacional quede consumado, se podrá fijar el número de Institutos
femeninos que conviene fijar en las capitales no sometidas.
Constituirá el
ideal que el profesorado de estos Institutos, excepto el de Religión, fuese
completamente femenino”.
Boletín oficial,
25 de septiembre de 1936.
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