jueves, 19 de julio de 2012

Marx y Engels. Manifiesto comunista.

“Toda la historia de la sociedad humana, hasta el día, es una historia de lucha de clases. Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta.”
Marx y Engels. Manifiesto comunista.

miércoles, 18 de julio de 2012

Resolución del Congreso de la II Internacional. Stuttgart, 1907

«Las guerras entre estados capitalistas son, en general, las consecuencias de su concurrencia en el mercado mundial (...). Si una guerra amenaza estallar, es un deber de la clase obrera de los países afectados hacer todos los esfuerzos para impedirla por todos los medios que les parezcan los más apropiados y que varían naturalmente según el estado de la lucha de clases y la situación política en general.»
Resolución del Congreso de la II Internacional. Stuttgart, 1907.

martes, 17 de julio de 2012

Annual Register, 26 de abril de 1812.

«En la tarde del viernes, alrededor de las cuatro, un numeroso grupo de revoltosos atacó la fábrica de tejidos pertenecientes a los señores Wroe y Duncroft, en West Houghton (...), y, encontrándola desprotegida, pronto se apoderaron de ella. Inmediatamente la incendiaron y todo el edificio con su valiosa maquinaria, tejidos, etc., fue completamente destruido. Los daños ocasionados son inmensos, habiendo costado la fábrica sola 6.000 libras. La razón aducida para justificar este acto horrible es, como en Middleton, el "tejido a vapor". A causa de este espantoso suceso, dos respetables familias han sufrido un daño grave e irreparable y un gran número de pobres han quedado sin empleo. Los revoltosos parecen dirigir su venganza contra toda clase de adelantos en las maquinarias. ¡Cuán errados están! ¿Qué habría sido de este país sin tales adelantos?»

Annual Register, 26 de abril de 1812.

lunes, 16 de julio de 2012

La Segunda Internacional Obrera (1889-1916)

La Segunda Internacional Obrera (1889-1916)
Fue fundada en 1889. Su sede se estableció en Bruselas. Si la Primera Internacional había albergado en su seno -al menos en sus comienzos- una amplia gama de tendencias, la Segunda, una vez expulsados los anarquistas en 1893, adoptó una clara orientación socialista marxista.



La integraron una serie de partidos socialistas de distintas nacionalidades organizados en una federación.

Entre los objetivos fundamentales de la asociación destacó la búsqueda de unalegislación que mejorara las condiciones de vida de los trabajadores (subsidios de desempleo, protección social, etc) y, de forma especial, el empeño en la instauración de lajornada de ocho horas.
Signos distintivos de la II Internacional fueron la institución de la jornada del Primero de Mayocomo fiesta reivindicativa (Día Internacional del Trabajo), la del 4 de marzo (Día Internacional de la Mujer Trabajadora) y el famoso himno conocido como de la Internacional.  



Entre los principales problemas a los que hubo de enfrentarse, destacó el de la controversia ideológica de dos grupos:
El radical, compuesto por los marxistas ortodoxos, partidarios de una revolución como fórmula para destruir el capitalismo y cambiar la sociedad. Una de sus principales figuras fue Rosa Luxemburgo.




El más moderado, de carácter reformista, denominado “revisionista”, pues discutía algunos puntos de la teoría marxista, como el de la lucha de clases o el materialismo histórico. Entre sus representantes destacó Eduard Bernstein, que preconizaba llegar al socialismo mediante una vía pacífica con la participación de los trabajadores en el juego parlamentario.
La Segunda Internacional recibió el golpe de gracia tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, conflicto que fue incapaz de evitar.
La clase trabajadora, dividida entre los sentimientos patrióticos y el ideal de solidaridad internacional, optó por los primeros, se enroló en los ejércitoscontendientes y abandonó la causa que inspiraba la organización.



No pudiendo resolver esa contradicción, en 1916 se disolvía la Internacional.
En 1917, a raíz del triunfo de la Revolución Rusa, se impusieron las tesis de aquellos que, como Lenin, el líder de los bolcheviques, abogaban por las tesis marxistas más radicales.

En 1919 se fundó, una Tercera Internacional, la llamada “Komintern”, de carácter comunista, alejada por tanto de las tesis reformistas revisionistas y muy condicionada por los intereses de la URSS.

sábado, 14 de julio de 2012

La batalla de Blenheim


La muerte del rey español Carlos II en 1700 provocó el interés de Luis XIV por controlar la herencia de la monarquía hispánica y los recelos de la alianza formada por ingleses, holandeses y austriacos ante esta posibilidad.
La sucesión española fue motivo de discordia durante trece años, llegando la rivalidad al campo de batalla. El 13 de agosto de 1704 tuvo lugar una de las batallas más importantes, planteada en pleno corazón de Europa, en la región del Alto Danubio. La población de Blenheim, bajo control francés, fue el escenario elegido para iniciar la confrontación, pues una victoria aliada supondría asegurar Viena, asediada por tropas francesas.La noche del 12 de agosto el duque de Marlborough, al mando de las tropas aliadas, inició el asalto por sorpresa a las posiciones de Tallart, el general francés. Ambos ejércitos disponían de un similar número de efectivos; sin embargo el inglés contaba con una más poderosa caballería. Para aprovechar este hecho, Marlborough fingió atacar los pueblos situados en los flancos de la línea francesa, en especial Blenheim, con el fin de hacer concentrarse allí al mayor número posible de tropas francesas y debilitar su gran objetivo, el centro. En efecto, la caballería francesa acudió en ayuda de los defensores de Blenheim, siendo rechazados y obligados a huir en desbandada. Sin embargo, la batalla aun no había acabado. Tras vadear el Nebel, las tropas aliadas se reagruparon y fueron vencidas en Oberglau, quedando el flanco derecho del centro de Marlborough al descubierto.
En su ayuda corrieron los coraceros del príncipe Eugenio, que lograron rechazar el ataque de Marsin y estabilizar el centro aliado, desalojando a los franceses de Oberglau. Una vez contenido el empuje francés, y con las tropas del príncipe Eugenio luchando en el flanco izquierdo francés, Marlborough lanzó el grueso de su tropa contra el centro francés, situado entre Blenheim y Oberglau.
El asedio sobre Blenheim por los ingleses había debilitado enormemente las posiciones francesas; aun así, un primer ataque inglés fue rechazado, tras lanzar el francés Tallart un ataque de su caballería. Tras reagruparse, se decidió castigar con artillería las líneas francesas para, más tarde, facilitar el avance de las tropas aliadas. Ante la presión, la resistencia se hizo inútil y los franceses se vieron obligados a retirarse en desbandada o rendirse.
El resultado de la batalla, además de suponer la primera gran derrota de Luis XIV, conllevó la anexión por Austria de los Países Bajos españoles, Nápoles y Milán. Saboya, ahora transformada en reino, obtuvo Niza y Sicilia, que en 1720 cambió por Cerdeña. Inglaterra, la gran beneficiada, vio reconocida la sucesión protestante, recibió de Francia la Nueva Escocia, Terranova y los territorios del Hudson, y restó a los españoles Menorca y Gibraltar, convirtiéndose en la gran potencia hegemónica mundial.
Fuente: Las Armas
En memoria de Churchill
En el Palacio de Blenheim, residencia del duque de Marlborough y cuna de sir Winston Churchill, se recordaron los 40 años del fallecimiento de quien fue primer ministro de Gran Bretaña en tiempos de guerra. Coincidió con el 60º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. La exhibición Churchills? Destiny (El destino de los Churchill), del 28 de mayo al 11 de setiembre de 2005, mostró la historia de este líder en época de guerra y del héroe y antepasado de sir Winston, John Churchill, primer duque de Marlborough, que encabezó la histórica victoria de la Batalla de Blenheim en 1704.
Además de estadista, sir Winston Churchill fue escritor y artista y el 40º aniversario de su fallecimiento se conmemoró en su hogar ancestral, el Palacio de Blenheim
El palacio está ubicado en Woodstock, cerca de Oxford, a 99 kilómetros al noroeste de Londres, entre jardines ornamentales.
Fuente: La Voz del Interior