lunes, 10 de junio de 2013

Texto: Movilización del ejército francés. 2 de agosto de 1914.


“A la nación francesa:
Desde hace algunos días el estado de Europa se ha agravado considerablemente, pese a los esfuerzos de la diplomacia. El horizonte se ha ensombrecido.
En estos momentos, la mayoría de las naciones han movilizado sus fuerzas. Incluso los países protegidos por la neutralidad han creído que era su deber adoptar esta medida a título de precaución (...).
Solícito de su responsabilidad, sintiendo que faltaría a un sagrado deber si dejase las cosas en tal estado, el Gobierno acaba de firmar el decreto que imponen las circunstancias.
La movilización no es la guerra. En las circunstancias actuales, al contrario, se nos aparece como el mejor medio para asegurar una paz honrosa (...).
En este momento no hay partidos; sólo existe la Francia eterna, la Francia pacífica y resuelta, la Francia del derecho y de la justicia, eternamente unida en la calma, la vigilancia y la dignidad.
Firmado por el presidente de la República, Raymond Poincaré, y por el presidente del Consejo, René Viviani, el 2 de agosto de 1914."
Movilización del ejército francés. 2 de agosto de 1914.

viernes, 7 de junio de 2013

Texto: E. Nolte. La crisis del sistema liberal y los movimientos fascistas.


“Si existiese un aparato que midiera la intensidad, la amplitud y la novedad de la emociones colectivas, un indicador no habría subido nunca tanto y tan rápidamente como en lo primeros meses desde el comienzo de la guerra que puso ftin a un período de paz de cuarenta años. Por relatos incontables de testigos presenciales sabemos del entusiasmo que se adueñó de las masas en toda Europa, de la aprobación a veces alegre, a veces ruidosa, o por lo menos decidida, a las medidas de lo gobiernos. Tenemos fotografías de la partida de tropas adornadas con flores, de mujeres ovacionando, de soldados riendo en los vagones de trenes que estaban totalmente cubiertos inscripciones seguras de la victoria (..)”
E. Nolte. La crisis del sistema liberal y los movimientos fascistas.

jueves, 6 de junio de 2013

Texto: Raymond Aron. Un siglo de guerra total.

"Tanto en Francia como en Alemania se esperaba que las batallas serían luchadas y ganadas en unas pocas semanas. Se pensaba que las reservas de equipo y municiones de tiempo de paz bastarían para las necesidades estratégicas que llevarían a la victoria. El resultado en Francia de este notable optimismo fue que, el 15 de septiembre, después de 30 días de operaciones, los stocks estaban medio vacíos y los arsenales disponían sólo de 120.000 proyectiles para cañones de 75 mm. Si en octubre las reservas de tiempo de paz no se hubieran agotado virtualmente al mismo tiempo en ambos lados, la carencia de municionamiento hubiera dado a uno o a Otro la decisión vanamente buscada en el campo de batalla. Durante los dos primeros a ños, los cañones de un calibre fueron abastecidos únicamente a expensas de los de distinto calibre. Hasta 1917 no pudo la producción atender más o menos eficientemente a la demanda del campo de batalla. En lugar de 50.000 empleados, se tomaron 1.600.000 en la fábricas destinadas a la defensa y, a estos obreros, hay que añadir los que en Estados Unidos trabajaban directa o indirectamente en apoyo de los aliados. Los ministros y sus consejeros militares creían que estaban llevando a cabo una guerra «como otra cualquiera», esperando que su desenlace se determinara en una poca batallas de aniquila- miento. En realidad, había entregado a los pueblos de sus naciones a un largo proceso de desgaste."
Raymond Aron. Un siglo de guerra total.

miércoles, 5 de junio de 2013

Texto: Eric J. Hobsbawm. Historia del siglo XX. 1914-1991


En el pasado, prácticamente ninguna de las guerras no revolucionarias y no ideológicas se había librado como una lucha a muerte o hasta el agotamiento total. En 1914, no era la ideología lo que dividía a los beligerantes (...) ¿Por qué, pues, las principales potencias de ambos bandos consideraron la Primera Guerra Mundial como un conflicto en que solo se podía contemplar la victoria o la derrota total?
La razón es que, a diferencia de otras guerras anteriores, impulsadas por motivos limitados y concretos, la Primera Guerra Mundial perseguía objetivos ilimitados. En la era imperialista se había producido la fusión de la política y la economía. La rivalidad política internacional se establecía en función del crecimiento y la competitividad de la economía pero el rasgo característico era precisamente que no tenía límites. (...) De manera más concreta, para las das beligerantes principales, Alemania y Gran Bretaña, el límite tenía que ser el cielo, pues Alemania aspiraba a alcanzar una posición política y marítima mundial como la que ostentaba Gran Bretaña, lo cual automáticamente relegaría a un plano inferior a una Gran Bretaña que ya había iniciado el declive. Era el todo o nada. (...) Era un objetivo absurdo y destructivo que arruinó tanto a los vencedores como a los vencidos. Precipitó a los países derrotados en la revolución y a los vencedores en la bancarrota y en el agotamiento material.
Eric J. Hobsbawm. Historia del siglo XX. 1914-1991

martes, 4 de junio de 2013

DaiIy Telegraph, 9 de abril de 1914.

“La Entente Cordiale entre Gran Bretaña y Francia cumple diez años de feliz existencia. (...)
La facilidad con la que se concluyó entre las dos potencias resistió todas las tentativas deliberadas para debilitarla, así como la presión accidental de los acontecimientos aportó una prueba suplementaria de la solidez de sus fundamentos en la amistad y asistencia recíprocas.(...) En cada una de las múltiples ocasiones en las que la política alemana en Marruecos desafió deliberadamente la amistad franco-británica para comprobar su solidez, ésta salió de la prueba reforzada. Hoy, fortificada por el acuerdo anglo-ruso desde hace siete años, se presenta como la garantía suprema de la paz en Europa (...)”

DaiIy Telegraph, 9 de abril de 1914.

lunes, 3 de junio de 2013

Convención militar del 18 de agosto de 1892.

"Francia y Rusia, animadas de un mismo deseo de conservar la paz, y no teniendo otro fin que atender las necesidades de una guerra defensiva, provocada por un ataque de las fuerzas de la Triple Alianza contra una u otra de ellas, han convenido las disposiciones siguientes:
Primera. Si Francia es atacada por Alemania, o bien por Italia sostenida por Alemania, Rusia empleará todas las fuerzas disponibles para atacar a Alemania. Si Rusia es atacada por Alemania, o bien por Austria sostenida por Alemania, Francia empleará todas sus fuerzas disponibles para combatir a Alemania.
Segunda. En el caso de que los fuerzas de la Triple Alianza, o una de las potencias de que forman parte, se movilizaran, Francia y Rusia, ante la primera noticia del hecho, y sin que sea necesario acuerdo previo, movilizarán inmediata y simultáneamente la totalidad de sus fuerzas y las trasladarán lo más cerca posible de sus fronteras.
Tercera. (...) Estas fuerzas se emplearán a fondo, con toda diligencia, de manera que Alemania tenga que luchar a la vez en el Este y en el Oeste.
Sexta. La presente convención tendrá la misma duración que la Triple Alianza."
Convención militar del 18 de agosto de 1892.