miércoles, 27 de noviembre de 2013

Declaración del Gobierno Provisional. En Izvestia. 7 de marzo de 1917.

“Ciudadanos del Estado ruso:
Un gran acontecimiento se ha producido. El antiguo régimen ha sido derrocado gracias al poderoso impulso del pueblo ruso. Ha nacido una Rusia libre y nueva. Este gran derrocamiento corona numerosos años de combate.
El acta promulgada el 17 de octubre de 1905 por la presión de las fuerzas populares sublevadas había prometido a Rusia libertades constitucionales. Estas promesas no fueron cumplidas. La Duma -portavoz de las esperanzas populares- fue disuelta. La segunda Duma corrió la misma suerte. Incapaz de quebrantar la voluntad popular, el gobierno decidió, mediante el acta de 3 de junio de 1907, quitar al pueblo parte de sus derechos a participar en la obra legislativa, previamente concedidos. Durante nueve largos años fue privado progresivamente de los derechos que había conquistado. Una vez más el país se hundió en un abismo de absolutismo y arbitrariedad. Todos los intentos de hacer entrar en razón al gobierno fueron inútiles, y la gran conflagración mundial a la que el enemigo arrastró a la madre patria la sorprendió en un estado de degradación moral, de indiferencia por el futuro de la patria, ajeno al pueblo y hundido en la corrupción.”
Declaración del Gobierno Provisional. En Izvestia. 7 de marzo de 1917.

martes, 26 de noviembre de 2013

Nicolás II. Fragmento de su diario íntimo, tras su abdicación.

“Ruzski vino a verme por la mañana y me leyó su larguísima conversación por cable directo con Rodzianco. Según ésta, la situación era tal que en Petrogrado cualquier ministro de la Duma carecía de poder para hacer cualquier cosa, puesto que tenía que luchar contra el Partido Socialdemócrata, representado por el comité de trabajadores. Se exige mi abdicación. (...) En esencia lo que dicen es que para salvar a Rusia y mantener en calma al ejército en el frente, debe darse ese paso. Yo he aceptado. Desde el cuartel general han enviado el borrador de una proclama. Por la tarde llegaron de Petrogrado Guchkov y Shulgin, con quienes discutí el asunto y a quienes hice entrega de la proclama firmada y corregida. A la 1.00 de la madrugada del día 16, abandoné Pskov con el corazón destrozado debido a todo lo ocurrido. A mi alrededor sólo hay traición, cobardía y engaño.”
Nicolás II. Fragmento de su diario íntimo, tras su abdicación.

lunes, 25 de noviembre de 2013

“Decreto Imperial de 30 de octubre de 1905".

“La agitación, en las capitales y en numerosas regiones de nuestro Imperio, llenan nuestro corazón de una gran pesada pena. El bienestar del soberano ruso es inseparable del bienestar de sus pueblos, y el dolor de éstos es su dolor. El gran voto del juramento imperial Nos ordena esforzarnos con toda la potencia de Nuestra razón, con toda la fuerza de Nuestra autoridad, para poner fin lo más pronto posible a esta agitación tan peligrosa para el Estado (...). Nos, imponemos al gobierno la obligación e ejecutar Nuestra voluntad inflexible:
1º Conceder a la población la libertad civil, establecida de una manera inquebrantable sobre la base de la inviolabilidad personal, y las libertades de conciencia, de reunión y de asociación.
2ª No obstaculizar las elecciones a la Duma Imperial y admitir la participación en las elecciones de las clases de población que han sido privadas hasta ahora del derecho de voto.
3º Establecer una regla inquebrantable que cualquier ley no será efectiva sin la sanción de la Duma Imperial y que los representantes del pueblo tendrán los medios para participar realmente en el control de la legalidad de los actos realizados por los miembros de Nuestra administración.”
Manifiesto de Octubre “Decreto Imperial de 30 de octubre de 1905".

viernes, 22 de noviembre de 2013

Demandas de los obreros al zar / Domingo sangriento. 10 de enero de 1905

"¡Señor!
Nosotros, trabajadores de San Petersburgo, nuestras mujeres, nuestros hijos y nuesstros padres, viejos sin recursos, venimos, ¡oh Zar!, para solicitarte justicia y protección. Reducidos a la mendicidad, oprimidos, aplastados bajo el peso de un trabajo extenuador, abrumados de ultrajes, no somos considerados como seres humanos, sino tratados como esclavos que deben sufrir en silencio su triste condición, que pacientemente hemos soportado. He aquí que ahora se nos precipita al abismo de la arbitrariedad y la ignorancia. Se nos asfixia bajo el peso del despotismo y de un tratamiento contrario a toda ley humana.
Nuestras fuerzas se agotan, ¡oh, Zar! Vale más la muerte que la prolongación de nuestros intolerables sufrimientos. Por eso hemos abandonado el trabajo y no lo reanudaremos hasta que no se hayan aceptado nuestras justas demandas, que se reducen a bien poco, pero que, sin ello, nuestra vi da no es sino un infierno de eterna tortura.
En nuestro primer requerimiento solicitábamos a nuestros patronos que tuvieran a bien interiorizarse de nuestras necesidades. ¡Y lo han rechazado! Hasta el derecho de discutirlas nos ha sido negado, so pretexto de que la ley no nos lo reconoce.
La demanda de ocho horas de jornada también fue tachada de ilegal, así como la fijación de salarios de común acuerdo; (...)
Todas estas reivindicaciones han sido rechazadas por ilegales. El solo hecho de haberlas formulado ha sido interpretado como un crimen. El deseo de mejorar nuestra situación es considerado por nuestros patronos como una insolencia.
¡Oh, Emperador! Somos más de 300.000 seres humanos, pero sólo lo somos en apariencia, puesto que en realidad no tenemos ningún derecho humano. Nos está vedado hablar, pensar, reunirnos para discutir nuestras necesidades y tomar medidas para mejorar nuestra situación. Cualquiera de nosotros que se manifieste en favor de la clase obrera puede ser enviado a la prisión o al exilio. Tener buenos sentimientos es considerado un crimen, lo mismo que fraternizar con un desgraciado, un abandonado, un caído. (...)
Tú has sido enviado para conducir al pueblo a la felicidad. Pero la tranquilidad nos es arrancada por Tus funcionarios, que no nos reservan más que dolor y humillación.
Examina con atención y sin cólera nuestras demandas, formuladas no para el mal sino para el bien, nuestro bien, Señor, y para el Tuyo. (...)
Rusia es muy vasta y sus necesidades demasiado múltiples para que pueda ser dirigida por un gobierno compuesto únicamente de burócratas. Es absolutamente necesario que el pueblo participe en él, pues sólo él conoce sus necesidades. No le rehuses el socorro a Tu pueblo. Concede sin demora a los representantes de todas las clases del país la orden de reunirse en Asamblea. Que los capitalistas y los obreros estén representados. Que los funcionarios, los clérigos, los médicos y los profesores elijan también sus delegados. Que todos sean libres de elegir a quienes les plazca. Permite para ello que se proceda a la elección de una Asamblea Constituyente bajo el régimen del sufragio universal. (...)"
Demandas de los obreros al zar / Domingo sangriento. 10 de enero de 1905

jueves, 21 de noviembre de 2013

Lenin. El Estado y la Revolución.

“(...) La transición de la sociedad capitalista a la sociedad comunista es imposible sin un período político de transición, y el Estado en ese período no puede ser otro que la dictadura del proletariado. Ahora bien, ¿cuál es la actitud de esa dictadura ante la democracia? (...)
Democracia para una minoría insignificante, democracia para los ricos: ésa es la democracia de la sociedad capitalista. Si nos fijamos más de cerca en el mecanismo de la democracia capitalista, veremos que siempre y en todas partes, hasta en los detalles “pequeños, aparentemente pequeños, del derecho de sufragio (requisito de residencia, exclusión de la mujer, etc.), en las instituciones representativas, en los obstáculos reales que se oponen al derecho de reunión (¡los edificios públicos no son para los “miserables”¡), en la organización puramente capitalista de la prensa diaria, etc. En todas partes vemos restricciones a la democracia. (...)
Por tanto, en la sociedad capitalista tenemos una democracia amputada, mezquina, falsa, una democracia sólo para los ricos, para la minoría, para los explotadores. Sólo el comunismo puede aportar una democracia verdaderamente completa, y cuanto más completa sea, antes dejará de ser necesaria y se extinguirá por sí mismo.”


Lenin. El Estado y la Revolución.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Lenin. Tesis de abril. 3 de abril de 1917

"1. En nuestra actitud ante la guerra, que por parte de Rusia sigue siendo indiscutiblemente una guerra imperialista, de rapiña, también bajo el nuevo Gobierno de Lvov y Cía., en virtud del carácter capitalista de este Gobierno, es intolerable la más pequeña concesión al "defensismo revolucionario"....
2. La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado....
3. Ningún apoyo al Gobierno Provisional; explicar la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo de la renuncia a las anexiones. Desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria "exigencia" de que deje de ser imperialista...
4. Reconocer que, en la mayor parte de los Soviets de diputados obreros, nuestro partido está en minoría y, por el momento, en una minoría reducida, frente al bloque de todos los elementos pequeñoburgueses y oportunistas -sometidos a la influencia de la burguesía y que llevan dicha influencia al seno del proletariado-, desde los socialistas populares y los socialistas revolucionarios hasta el Comité de Organización (Chjeídze, Tsereteli, etc.), Steklov, etc., etc.
Explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario (...).
5. No una república parlamentaria -volver a ella desde los Soviets de diputados obreros sería dar un paso atrás- sino una república de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, de abajo arriba.
Supresión de la policía, del ejército y de la burocracia.
6. En el programa agrario, trasladar el centro de gravedad a los Soviets de diputados braceros.
Confiscación de todas las tierras de los latifundios.
Nacionalización de todas las tierras del país, de las que dispondrán los Soviets locales de diputados braceros y campesinos (...).
7. Fusión inmediata de todos los bancos del país en un Banco Nacional único, sometido al control de los Soviets de diputados obreros.
8. No "implantación" del socialismo como nuestra tarea inmediata, sino pasar únicamente a la instauración inmediata del control de la producción social y de la distribución de los productos por los Soviets de diputados obreros (...)."
 Lenin. Tesis de abril. 3 de abril de 1917.