martes, 21 de agosto de 2012

Rosa Luxemburg. Reforma o revolución. 1899.

“La teoría oportunista en el Partido, la teoría formulada por Bernstein, no es más que un intento inconsciente para asegurar el predominio de los elementos pequeñoburgueses que han ingresado en nuestro Partido para cambiar la política y los fines de éste en su provecho. El problema de reforma o revolución, esta última, meta final de nuestro movimiento, es, básicamente, en otras palabras, el problema del carácter pequeñoburgués o proletario del movimiento obrero.
Según Bernstein, la decadencia general del capitalismo parece cada vez más improbable porque, por una parte, el capitalismo muestra una mayor capacidad de adaptación, y por la otra, la producción capitalista se hace más y más variada...
De esta afirmación teórica se deriva la siguiente conclusión general acerca del trabajo práctico de la socialdemocracia. Ésta no debe dirigir su actividad diaria hacia la conquista del poder político, sino hacia el mejoramiento de la condición de la clase trabajadora dentro del orden existente.
La base científica del socialismo descansa, como bien se sabe, en tres hechos principales del desarrollo del capitalismo. Primero, en la creciente anarquía de la economía capitalista, que la lleva inevitablemente a su ruina. Segundo, en la progresiva socialización del proceso de producción, que crea gérmenes del futuro orden social. Y, tercero en la creciente organización y conciencia de la clase proletaria, que constituye el factor activo de la futura revolución. Bernstein desecha el primero de los tres soportes fundamentales del socialismo científico. Afirma que el desarrollo capitalista no conduce a un colapso económico general.”
Rosa Luxemburg. Reforma o revolución. 1899.

lunes, 20 de agosto de 2012

E. Berstein. Socialismo teórico y socialdemocracia práctica. 1900.

“A pesar de los considerables esfuerzos que la clase obrera ha hecho desde el punto de vista intelectual, político y económico, desde los tiempos en que Marx y Engels escribían, yo no la considero, incluso hoy, como bastante avanzada para adueñarse del poder político. Creo mi deber decirlo, tanto más por cuanto, en este sentido, viene introduciéndose en la literatura socialista un canto que amenaza con deformar todo juicio sano, y no ignoro que en ninguna parte estaría tan seguro de una apreciación objetiva de mis observaciones como entre los obreros que forman la vanguardia en la lucha por la emancipación de su clase (...). Sólo los literatos que nunca han vivido en el movimiento obrero podrán tener en estas cuestiones una opinión diferente (...).
Debemos tomar a los obreros tal cual son. Y la verdad es que, en general, ni han caído en el pauperismo, como lo preveía el Manifiesto Comunista, ni están tan exentos de prejuicios y de defectos como quisieran hacer creer sus admiradores (...) Esta verdad debería se comprendida, en primer lugar, por aquellos que, en lo concerniente a las proporciones numéricas entre la clase pobre y la clase poseedora, gustan darse a exageraciones fantásticas.”
E. Berstein. Socialismo teórico y socialdemocracia práctica. 1900.

viernes, 17 de agosto de 2012

Huérfanos literarios : el comienzo de muchos escritores

He encontrado una web genial de donde salen y saldrán muchos de nuestros futuros escritores de diversos ámbitos y donde si tienes vocación de escribir y no sabes cómo hacer que tu obra salga a la luz te van a aconsejar para que todo te salga lo mejor posible. Una web que surgió con la idea de encontrar a buenos escritores y buenos lectores que sepan apreciarlos. Muchas veces numerosos escritores han conseguido publicar sus libros gracias a esta  web. La recomiendo mucho y no perdéis nada por visitarla y registraros si queréis que os ayuden o queréis ayudar a estos escritores que espero algún día lleguen a estar en lo más alto pues su trabajo así lo merece y todos debemos disfrutar con ello. Visitad la página si podéis por favor. Aquí os dejo el link:

Friederich Engels. La situación de la clase obrera en Inglaterra. 1845.

“Existen todavía otras causas que debilitan la salud de gran número de trabajadores. Ante todo, la bebida; todas las seducciones, todas las posibles tentaciones, se juntan para empujar al obrero a la pasión de la bebida. El aguardiente es para los trabajadores casi la única fuente de goces, y todo conspira para que se estreche el círculo a su alrededor. El obrero vuelve al hogar cansado y hambriento; encuentra una habitación sin ninguna comodidad, sucia, inhospitalaria; necesita en forma apremiante algún alivio (...) Su sociabilidad puede solamente satisfacerse en la hostería, pues no tiene otro lugar donde encontrarse con sus amigos (...) La pasión de la bebida ha cesado aquí de ser un vicio; por eso pueden ser excusados los viciosos; constituye un fenómeno natural.”

Friederich Engels. La situación de la clase obrera en Inglaterra. 1845.

jueves, 16 de agosto de 2012

Fernando Garrido. Historia de las clases trabajadoras. El proletariado.

En nuestras fábricas de algodón se emplea niños principalmente, traídos como rebaño de los establecimientos de caridad. Nadie los conoce ni tienen por ellos el menor interés.
Encerrados en departamentos reducidos, donde es pestilente el aire por las emanaciones grasientas de las luces y la máquinas, los aplican a un trabajo que dura todo el día y que muchas veces se prolonga hasta muy avanzada la noche. Estas circunstancias, el desaseo y los cambios frecuentes de temperatura que exp
erimentan al entrar y salir, son origen de una multitud de enfermedades y particularmente de las afecciones nerviosas tan comunes en estos talleres.
Cuando terminan su aprendizaje, queda, por lo general, endebles e inútiles para los trabajos fatigosos y sostenidos; las niñas no saben coser y carecen de los conocimientos y cualidades a propósito para ser buenas madres de familia. “
Fernando Garrido. Historia de las clases trabajadoras. El proletariado.

martes, 14 de agosto de 2012

Manifestaciónes de un niño trabajador de doce años. Extraído de LAZO, A. Revoluciones del mundo moderno.

“No tengo más ropa que la de mi trabajo: algunos pantalones y una chaqueta rota...Arrastro las vagonetas bajo tierra a lo largo de media legua, ida y vuelta. Las arrastro durante once horas diarias con la ayuda de la una cadena atada a mi cintura. Las heridas que tengo en la cabeza me las he hecho descargando vagonetas. Los hombres del equipo al que estoy atado trabajan desnudos, salvo el casco en la cabeza. Algunas veces cuando no soy rápido, me golpean."

Manifestaciónes de un niño trabajador de doce años. Extraído de LAZO, A. Revoluciones del mundo moderno.